Ernesto “Finito” Gehrmann, donde el Paraná da la vuelta

Tag icon

Categoría Noticias

Clock icon

diciembre 11, 2012

1

Comenzando el primer día del clinic en el club Tokio de Posadas, el turno correspondía a  los  U12; entre los jóvenes jugadores estaba un chico  que prestaba  mucha atención a todo lo que se le esnseñaba.  En un brake, me acerqué a preguntarle su nombre y me contestó ante mi sorpresa: “Me llamo Tomás Gehrmann” soy el nieto del “Fino” y mi abuelo lo quiere saludar, está esperando afuera.

Con una emoción increible se presentó al ruedo, Ernesto Gehrmann, el hombre que marcó una época en la historia del básquetbol argentino y misionero;  el que con la Selección Argentina le hizo goles a todo el mundo,  nos fundimos en un abrazo y me dio la bienvenida a Posadas, donde vive tranquilo y feliz con su esposa Ana María Estrada.

Con “Fino” Gehrmann, “Chiche” Gornatti en la puerta de Tokio. Foto: Tomás Gehrmann.

Después de recordar infinidad de anécdotas de su vida de jugador, tomando una cerveza una vez  finalizado el primer día del clinic; quedamos en cenar en su casa, la noche del viernes , luego  del juego de Tokio con Santa Rita de Esquina que presenciamos juntos en la platea.

Esta es la nota que realizamos a uno de los mejores pivots de la historia del básquetbol argentino, en su propia casa:

-Contame tus inicios en la actividad basquetbolística.-

Llegué a Posadas desde Oberá en 1958, con 13 años a iniciar mi escuela secundaria, y un año después en 1959, comencé a jugar y estudiar. Desde chico tuve un complejo con mi estatura y gracias a Mario Larumbe un amigo, me aconsejó ir a Tokio donde encontré un habitat normal para mi talla, (2,11m), ingresando al equipo de básquetbol, ya que los dirigentes de ese entonces, enseguida se dieron cuenta que podía ser un jugador importante.

-Qué recuerdos tenés de esa primera época con respecto a instrucciones en el juego e información deportiva ?-

Recuerdo que la primera indicación que recibí del “Cordobés” Vivanco fue ” No bajar el balón”. Cosa que siempre hice.

En ese entonces solo llegaba información deportiva a través de la radio donde escuchaba los Boca vs. River, relatados por José María Muñoz; y la novela de Tarzán por radio El Mundo.

Con edad de infantil, categoría en la que nunca jugué, comencé haciéndolo en cadetes, en intercolegiales, en la 2da., luego en 1ra. de Tokio y con 16 años llegué a la Selección de Misiones. No sabés el miedo que tenía.

-Cuáles eran tus habilidades y destrezas ? -

Necesitaba un buen pasador porque daba un buen blanco para recibir la pelota; jugaba cerca del tablero y anotaba con facilidad. ( Idioma de hoy, tenía puntos en las manos). Me entendía muy bien con Rattier jugador misionero que también me acompañó en G.E.L.P.

- Cómo fue tu etapa en la ciudad de La Plata ?-

Sí, viví en La Plata con jugadores de fútbol como el arquero Carballo; y con amigos misioneros que llevé a Gimnasia como Rolando Sfeir, Barreiro, que se sumaron a German Haller, Carlos Peinado los uruguayos con los que compartí muy buenos momentos junto a un grupo de extranjeros que marcamos una época gloriosa en ese equipo. Pero al sentirme poco valorizado, ya que los foráneos se llevaban gran parte del presupuesto, decidí emigrar a Brasil ante una oferta del poderoso Palmeiras.

- A parte del Palmeiras hubo otras propuestas?

Sí durante el mundial de 1967, de la selección de USA, se me acercaron dirigentes para ofrecerme ser parte de  Denver Colorado; me arrepiento de haberles dicho que no me interesaba.

Desde Europa el Estudiantes de Madrid fue a buscarme a Bogotá durante el sudamericano de 1973, en ese momento era jugador del Palmeiras; club que me trató muy bien y me daba la facilidad de estar cerca de Misiones. Los brasileños igualaron la oferta de los españoles ( U$S 80.000.- más premios) y me quedé en Brasil, que también era una forma de no estar lejos de Elizabeth, mi madre que hoy vive en Posadas a los 94 años y continuamos  hablando en alemán su idioma natal.

Con mi primer sueldo brasileño, (el 80% lo mandaba para Misiones), le  regalé a mi madre una balanza y una cortadora de fiambre, y sabés quién me la vendió, mi amigo “El Ruso” León Najnudel. Increíble no?

- Qué entrenadores te marcaron en tu carrera ?-

Uno de los que más me marcó fue el brasileño Damaceno Lopez; oriundo de Río de Janeiro; era un psicólogo en la conducción de equipo, fue un refugiado político de su país, profesor de Educación Física y trabajaba en el ejército brasileño. Recuerdo que siendo perseguido por su ideología, fue secuestrado en Paso de los Libres; cuando viajábamos con Misiones, la prefectura no lo dejó pasar, y nuestro presidente de delegación se hizo pasar por el gobernador y logró que lo liberen y así lo salvó de la detención.

Otro coach que tuve en la Selección Argentina; fue El “Bala” Ripullone que me dejó muchas enseñanzas pero también una gran desilusión, cuando me dejó afuera del equipo para el sudamericano de Bahía Blanca en 1979, donde esperaba jugarlo y retirarme de la selección. Fue el  lungo de Ferro, Luis González que era una joven promesa y tendría su oportunidad.

Del profesor Juan Cayetano Pernigotti, en mis comienzos, tengo gratos recuerdos cuando me llevaba a su casa, donde tenía un tablero en el fondo y allí me hacía lanzar 200 y 300 tiros por día, más abdominales y flexiones de brazos para mejorar mi fuerza.

- Qué jugadores compañeros y rivales podés destacar en tu larga carrera ?-

Es cierto jugué desde los 13 hasta los 45 años; y tuve grandes compañeros como lo fue Rattier ya nombrado anteriormente, pero Alberto Pedro “Beto” Cabrera fue el que mejor me dio de comer y me exigía constantemente para que mejore mi juego; otros inolvidables fueron “El Gallego” Carlos Gonzalez y Milton Setrini “Carioquinhia” en Palmeiras. De los rivales al que más admiré fue al ruso Alexander Belov, y el que mejor me defendió fue el yugoslavo Jelovac.

También recuerdo al “Pío” Ricardo Kunkel otro compañero de Gimnasia oriundo de Monte Grande, que estudiando veterinaria un día se me apareció en mi casa  de  La Plata  con una tortuga marina  muerta, para que se la guarde porque tenía que analizarla, no sabés el olor que quedó en todos los ambientes

Comencé y terminé mi carrera con 45 años en Tokio de Posadas en 1989, donde jugué el regional y recuerdo partidos contra Echague de Paraná y Firmat F. Club. ( Mientras me muestra recortes y fotos de esa época, destaca una de Gimnasia donde está junto al “Chungo” Orlando Butta, dirigente pionero de la creación de la LNB, y a Jorge Martín, ambos compañeros en La Plata).

Tuve la suerte de jugar en equipos campeones, desde el colegio hasta el básquetbol profesional, pero siempre quemando etapas y mejorando cada día, a través del entrenamiento.

-Cómo conociste a Ana María Estrada, tu esposa ?-

Fue por una cayo plantal;  me lo fuí a tratar y  en el pedicuro estaba Ana que era atleta nacida en Berizzo; saltadora en alto; hacía pentatlon y saltos con vallas, fue en 1967 antes de viajar a Winipeg con la selección.

Ana María Estrada y Ernesto Gehrmann en su casa de Posadas, donde el Paraná da la vuelta.

Se suma Ana María a la charla y nos cuenta: ” Le pedí que me traiga estampillas” y desde ese momento hasta hoy estamos juntos. También competimos en La Plata por el premio de mejor deportista ( Me robaron el premio ) dice Ana, en forma chistosa.

Hoy tenemos dos hijos hermosos Jonatan Andrés y Eric Ernesto, uno rubio y otro morocho, y dos nietos maravillosos llamados Tomás Nazareno y Anna Sol.

- Seguís teniendo distinciones y homenajes por tu excelente carrera ?-

Sí por suerte recibo constantemente invitaciones y menciones que son inolvidables para mí.

A.- En el año 2000 fui elegido “El deportista del Siglo” por el Consejo de Deportes de Misiones.

B.-  En 2003, “Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Posadas”

Llevan mi nombre:

- Desde 2008, la cancha de básquetbol de la Dirección de Deportes de Oberá.

- En Oberá en el Complejo Deportivo Barney (Por Ian Barney atleta de jabalina y Eric su hermano por garrocha) su cancha de básquetbol. La de fútbol lleva el nombre del recordado Rodolfo “Lobo” Fischer, ex  jugador de San Lorenzo.

- En Posadas desde  2012 el Estadio del  Complejo Municipal se llama Ernesto “Finito” Gehrmann. ( Agrega Ana María).

- Otros recuerdos -

Tengo siempre presente al dirigente de Gimnasia Amadeo Cejas; también en mi memoria me marcó el accidente automovilístico que tuvo la familia Rattier.

Recuerdo al “Chungo” Butta y sus asados en la quinta de su padre en Paraná, con su especialidad, la tripa rellena.

Nos cuenta Ana María que en sus viajes a Cañada de Gómez de visita los recibía León Najnudel con asados y películas como exscusa, y todas eran de básquetbol para ver jugadores, nunca una de acción o una novela romántica.

Del periodismo tengo un gran afecto por Osvaldo Orcasitas, O.R.O., con el que me mantengo en contacto; también un gran respeto por Estanislao Villanueva “Villita” y por Eduardo Alperín.

- Qué nos podés decir de la LNB , el básquetbol moderno y la  Generación Dorada ?

La LNB revolucionó el deporte argentino, en Posadas Luz y Fuerza llegó a la categoría A, y no se sostuvo, nunca fuí consultado por ese equipo para aprovechar mis conocimientos internacionales. Colaboré con Oberá Tenis Club en la búsqueda de un extranjero, por mi contacto de amistad con uno de los hermanos Suen de San Salvador Entre Ríos. Así conocí a Joe Manley jugador de ese equipo que también traía zapatillas para vender en Argentina.

Luis Scola; “Finito” Gehrmann y Fabricio Oberto, estrellas de la Selección Argentina.

Me tocó emigrar de Misiones para tener crecimiento a través de mejor oposición, por eso entiendo que ahora con la llegada de la LNB y la incursión de jugadores extranjeros de nivel, desde 1990 a la fecha se creció en una forma increíble por la competencia nacional, que potenciada por la llegada a Europa de este grupo de jugadores; con el roce que tuvieron, se juntaron y se prometieron luchar por los éxitos que consiguieron.  Así se llegó a la NBA con varios de ellos y se alcanzó el punto máximo que fue el titulo en los juegos olímpicos de Atenas 2004.

- Lo que quieras agregar en esta nota-

“Tuviste el honor de que Ana María Estrada, mi esposa te cocine lasagna para vos , ya que hace rato que no lo hace. Una pena que no viniste con Lucas, aunque a él lo veo todos los viernes, en la cancha de Tokio, está jugando muy bien, es de otra categoría”.

” Lo mejor de la entrevista fue encontrarme con vos después de mucho tiempo y tenerte en casa para recordar las buenas épocas. Hasta la fiesta de los inmigrantes el 4 de septiembre de 2013 te espero en Oberá, o antes cuando visites a tu nieta Valentina”.

Con estas palabras de un grande de la historia del  básquetbol argentino, Ernesto “Finito” Gehrmann, cumplimos con todos los lectores de nuestro sitio y  dejamos  esta nota, como el mejor regalo para las fiestas de navidad y año nuevo. Felicidades para todos !!!

Siempre recordaré la velada que pasamos junto a “Finito” Gehrmann y su esposa Ana María, en su casa de Posadas, ubicada donde el Paraná da la vuelta, como él dice.

Gracias  a los dos y nos vemos pronto.

 

Antonio “Chiche” Gornatti
Basketball Coach Analyst
chiche@basquetbolpicante.com

Twitter @chichegornatti

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bottom border